Perceptions of Pain: Research Shows It’s Personal

 
Una joven con una camiseta naranja y pendientes de aro naranjas se toca el cuello con la mano, con gesto de dolor. Aparece retratada sobre un fondo azul claro.

Diseñado por wayhomestudio

 

Por Nina Wachsman

Hay más de 50 millones de personas en Estados Unidos que viven con dolor crónico. Sin embargo, los investigadores que estudian el dolor han descubierto algo importante: la percepción del dolor es personal y puede estar más relacionada con otros factores que con la causa física del dolor.

Para algunas personas, un «brote» de dolor puede verse influido por factores emocionales internos o factores ambientales externos. Además, el acceso limitado a especialistas en dolor y la falta de conocimiento o comprensión del dolor causado por enfermedades raras pueden hacer que las personas sufran dolor durante mucho tiempo sin poder controlarlo.

Más investigaciones sobre el dolor han explorado cómo la relación entre la persona que sufre dolor y sus médicos puede influir en la recuperación de una crisis de dolor. Algunas investigaciones han demostrado que, cuando un médico es consciente de los problemas físicos, psicológicos y sociales de una persona, hay más probabilidades de obtener un mejor resultado, como una recuperación más rápida de un episodio de dolor. Hay varios factores que también pueden influir en los resultados, como el dolor difícil de tratar, las limitaciones para moverse y el estigma social de ser considerado un «quejica crónico» o un «drogadicto».

Un análisis reciente de varios estudios de investigación sobre las experiencias de las personas que viven con dolor crónico reveló muchos problemas comunes, como la sensación de:

  • La vida es limitada y deficiente.

  • estás luchando contra tu cuerpo

  • estás buscando el «Santo Grial» que te ayude con el dolor

  • Has perdido la confianza y la fe de la gente.

  • Siempre estás tratando de mantener las apariencias.

  • sientes la necesidad de que te traten con dignidad

Los médicos se enfrentan al reto de la presión de tener que apresurarse en las citas, lo que reduce el tiempo que tienen para explorar los aspectos del dolor y cómo pueden abordarlos. Es posible que los médicos tampoco tengan fácil acceso a recursos que puedan recomendar a los pacientes para ayudarles a realizar cambios en su estilo de vida que puedan marcar la diferencia.

En un estudio, los investigadores no solo entrevistaron a personas con dolor crónico, sino que también les pidieron que mostraran sus hogares, espacios vitales y botiquines, y que demostraran cómo y dónde hacen ejercicio, toman sus medicamentos y utilizan dispositivos de asistencia (como bastones o andadores). Las entrevistas también recopilaron información sobre las motivaciones, los valores, las creencias, las experiencias de dolor, los médicos especialistas en dolor y los tratamientos actuales o pasados de las personas. La mayoría de los participantes en este estudio (68 %) padecían dolor crónico desde hacía 5 o más años y, para la mayoría (84 %), el dolor era lo suficientemente intenso como para limitar su capacidad de moverse, así como de pensar o hablar de otras cosas.

Los participantes en este estudio compartieron seis aprendizajes clave: 

  1. Autosuficiencia: al haberte quedado solo para valerte por ti mismo, aprendes que tú eres tu mejor defensor para obtener ayuda.

  2. Pensamiento crítico: es necesario estar bien informado a la hora de tomar decisiones, para poder conciliar los consejos médicos recibidos por los doctores y los conocimientos adquiridos a través de la propia investigación, incluso cuando ambos sean contradictorios.

  3. Creatividad: diseñar y probar tus propios regímenes de alivio hasta descubrir cuál te funciona mejor.

  4. Determinación y resiliencia: Mantener la esperanza de que los investigadores puedan encontrar algo que ayude, incluso después de años de búsqueda de tratamientos, de someterse a innumerables experiencias médicas frías y de enfrentarse a investigaciones ineficaces.

  5. Generosidad de espíritu: Las personas que sufren tienen un deseo especial de ayudar a otros que también sufren, con la esperanza de que puedan evitar los errores y las pruebas que ellos mismos han tenido que soportar.

  6. Identidad y autenticidad: Las personas siguen queriendo que se les trate con respeto y se les reconozca como personas, y no solo por su dolor. Son capaces de asimilar noticias difíciles y agradecen que se les comuniquen con franqueza y con un apoyo sincero.

A continuación, los investigadores desarrollaron cinco personajes ficticios que representan los patrones que observaron entre los participantes en sus estudios. ¿Con cuál te identificas? 

Persona 1: Detectives del diagnóstico

Los detectives del diagnóstico están decididos a encontrar y solucionar el origen de su dolor. Casi todo el mundo se convierte en detective del diagnóstico en algún momento de su trayectoria con el dolor crónico. Los detectives del diagnóstico suelen sentirse perdidos, aislados y como si estuvieran entrando en callejones sin salida en su búsqueda de tratamientos eficaces.

Persona 2: En busca de los que sufren

Los que buscan ayuda suelen sentir que tienen poco apoyo. Se ven a sí mismos como ajenos al sistema sanitario, sin información clara ni recursos. A menudo optan por tratamientos naturistas o de venta libre por sus preocupaciones sobre los medicamentos.

Persona 3: Gerentes multitarea

Los gerentes multitarea dedican años a elaborar por su cuenta un plan de asistencia eficaz. Se muestran escépticos con respecto al apoyo que les brinda el sector sanitario y, cuando acuden al médico, suelen tener muy claro lo que necesitan. Los gerentes multitarea están muy interesados en la conexión entre la mente y el cuerpo y en disponer de una biblioteca completa de tratamientos a la que poder recurrir. 

Persona 4: Los tenaces luchadores

Los «tenaces» conocen mejor que los demás grupos la causa de su dolor. Los «tenaces» llevan conviviendo con el dolor crónico el tiempo suficiente como para saber qué tratamientos les funcionan y cuáles no, y por qué, pero siguen sintiendo que no han conseguido un alivio completo. Emocionalmente, los «tenaces» pueden ser, entre las personas con dolor crónico, los que corren mayor riesgo de sufrir desesperanza, angustia y problemas psicológicos.

Persona 5: Supervivientes solidarios

Los supervivientes apoyados tienen acceso a una buena atención y sienten que han reunido lo necesario para sentirse adecuadamente respaldados. Los supervivientes apoyados confían en su creencia sobre lo que causa su dolor y lo han aceptado como parte de su vida. Sienten que cuentan con un equipo de atención que les ayuda. Aunque experimentan muchas de las mismas frustraciones que los demás perfiles, no están tan enfadados por su condición ni desconfían tanto del sistema sanitario.

Fuente: Cullen M, et al. Revista de Investigación sobre el Dolor 2023:16 2803-2816.


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